NOTA ECONÓMICA N°33 – RESULTADOS FINALES DEL CENSO POBLACIONAL 2018

El censo nacional de población y vivienda (CNPV) llevado a cabo durante el año 2018 recopiló información de aproximadamente 44 millones de habitantes del territorio colombiano (44’164.417). Esta cifra no corresponde al total poblacional del país, ya que todo censo cuenta con una tasa de omisión. Esta cifra indica el porcentaje de personas que no aportó información dentro de la operación estadística de recopilación de datos. El censo de 2018 permitió estimar en cerca de 48 millones al total de habitantes del territorio colombiano. Esta estimación corresponde a la suma del total de personas efectivamente contadas más la tasa de omisión. En el país fueron censados aproximadamente 44 millones (44’164.417) de habitantes y se calcula una margen de omisión del 8,5%. Esta tasa indica que se dejaron de censar alrededor de cuatro millones de personas. En consecuencia, el total de habitantes de Colombia para el 2018 se estima en 48’258.494, este valor corresponde al número de censados más el número de omitidos. En este punto resulta pertinente señalar que esta tasa de omisión es relativamente alta si se compara con el censo llevado a cabo en Colombia en 2005 (3,7%) o con los últimos censos realizados en los países latinoamericanos.

En cuanto a las proyecciones demográficas que ha venido realizando el DANE con base en la información del censo general de 2005 estimaban en 993.866 el total de habitantes en Caldas para el año 2018. Pero hoy en día sabemos que estos cálculos tienden a sufrir problemas de sobreestimación, teniendo en cuenta que ya no somos 50 sino 48 millones de individuos habitando el territorio colombiano. Cabe resaltar esos dos millones de diferencia representan, de alguna manera, la transformación en el pensamiento de la sociedad moderna con respecto a la formación de familia. El hecho de que ya no seamos 50, sino 48 millones de colombianos no significa que se hayan desaparecido dos millones de personas, nunca existieron, es sólo que los modelos estadísticos que se encargaban de capturar la dinámica demográfica del país aún no modelaban de la manera más adecuada el cambio de pensamiento de nuestra sociedad actual. Queda para otro momento la discusión acerca del efecto que tiene la reciente migración venezolana sobre la dinámica poblacional del país.

Según el DANE, las principales causas de esta “relativamente alta” omisión censal se deben a dificultades con la plataforma electrónica dispuesta para realizar el ingreso de información de manera virtual (ecenso); la prolongación de la fase de recolección de datos como consecuencia de factores climáticos, de orden público, de resistencia, situaciones operativas, entre otros; y la desactualización cartográfica del país.

Los resultados del departamento de Caldas indican que fueron censadas 923.472 personas y la tasa de omisión del departamento se estima en 7,5%, es decir un punto porcentual por debajo de la tasa de omisión nacional. Esto indica que, de acuerdo con el DANE, la población caldense para año 2018 se ubica en 998.255 individuos, estadística bastante cercana al millón de habitantes. Así las cosas, Caldas aporta el 2,1% del total de habitantes de Colombia para el año 2018. Actualmente, esta cifra puede presentar alguna variación teniendo en cuenta los efectos de la migración venezolana.

En Caldas puede afirmarse que cerca de la mitad (14 de 27) de los municipios del departamento presentaron una tasa de omisión inferior al agregado nacional. Los municipios con menor tasa de omisión son Norcasia, La Dorada, Viterbo y Neira. Por su parte los municipios con mayor omisión son Marulanda, Victoria y Filadelfia. En lo concerniente a Manizales la tasa de omisión fue del 7,8%. Es importante mencionar las diferencias entre las proyecciones realizadas con el censo de 2005 y los valores obtenidos en el censo de 2018. En Caldas de acuerdo con la proyección del censo de 2005 el total de habitantes era 993.866, es decir, 4.389 habitantes menos con respecto al valor obtenido en el censo de 2018 (998.255 habitantes)

 Realizar los análisis de las tasas de omisión censal a nivel de municipio tiene, por lo menos, dos utilidades: La primera tiene que ver con el hecho de que menores tasas de omisión implican un mayor nivel de calidad en la información recopilada en el territorio. Por otra parte, tal como lo señala el DANE, altas tasas de omisión pueden ser un reflejo de altos niveles de desactualización cartográfica en los municipios.

Estudios Económicos CCMPC

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